Radiofrecuencia de indiba
Narada
Radiofrecuencia Monopolar
La radiofrecuencia Indiba es uno de nuestros tratamientos estrella para regeneración celular y belleza sin cirugía. Con su exclusiva energía de 448 kHz, actúa en profundidad calentando el colágeno en la dermis y tejido subcutáneo, logrando un efecto lifting inmediato que tensa y reafirma la piel. Desde la primera sesión notarás un rostro más luminoso y firme: se suavizan las arrugas y se mejora la hidratación natural.
Además de mejorar el aspecto facial, Indiba favorece la regeneración interna de la piel. El calentamiento controlado estimula la producción continua de colágeno y elastina con cada sesión repetida, por lo que los resultados se prolongan semanas e incluso meses. A altas intensidades, también actúa sobre las células de grasa, ayudando a modelar zonas del cuerpo como papada, abdomen o glúteos.
Luce una piel radiante y joven de forma natural
Reduce el molesto código de barras
Bolsas y ojeras
Patas de gallo
Manchas en la piel
Parpados caídos
Parpados caídos
Preguntas frecuentes
Es un tratamiento que integra la terapia manual y el movimiento para acelerar la recuperación natural de la piel o prevenir el envejecimiento. Lo hace con temperatura (que no calor) para incentivar la actividad de las células dérmicas y potenciar la síntesis de colágeno y elastina.
Esta tecnología patentada por Indiba® opera a una frecuencia específica estable a 448 kHz, lo que provoca efectos térmicos y subtérmicos para bioestimular, vascularizar e hiperactivar los tejidos.
Se utiliza en estética tanto para tratamientos faciales como corporales, pero también en fisioterapia, medicina deportiva, fisioestética, ginecología e incluso con animales.
Aunque indiba es seguro para la mayoría, hay ciertas condiciones que pueden requerir precaución o evitar su uso. No se recomienda para personas con marcapasos, embarazadas, o con ciertas condiciones médicas graves.
Si nos centramos en la parte facial, se recomienda para cualquier persona interesada en mejorar el aspecto de su piel o adelantarse a esa pérdida de colágeno y elastina que llega inevitablemente con la edad.
Es a partir de los 25 años cuando comenzamos a perder estos complementos como un proceso totalmente natural, por lo que a partir de ese momento es posible empezar con el tratamiento. Su uso en pieles más jóvenes es más preventivo y con hacerlo una o dos veces al año es suficiente.
Con la edad y dependiendo del estado de la piel y de las características de cada una, se pautan diferentes frecuencias. Puede utilizarse como tratamiento principal o como parte de otros para mejorar los resultados.
Este tipo de radiofrecuencia requiere de varias sesiones para alcanzar el objetivo deseado. Como siempre, el número dependerá de la zona, tus deseos y tu caso en específico. Más o menos, el tratamiento de indiba facial se hará cada semana o cada 15 días y se recomienda una media de 6 a diez sesiones.
La mejoría es inmediata con un efecto flash como de lifting y luminosidad muy favorecedor. Pero, es con su aplicación continuada con la que los resultados se observarán del todo y hasta durarán años.